En Garabato, un asentamiento campesino ubicado en el estado Cojedes, Venezuela, la vida transcurre sin lo que muchos consideran indispensable: electricidad, gas, suministro de agua, o servicio de telefonía fija.
Cada amanecer en este lugar es un desafío, cada tarea cotidiana se convierte en un esfuerzo constante. En Garabato, la ausencia de comodidades no solo es una lucha diaria, sino también un testimonio de resiliencia y unión frente a la adversidad.
Las comunidades rurales enfrentan desafíos significativos que afectan su desarrollo y bienestar. A menudo, estas dificultades se ven acentuadas por la falta de acceso a servicios básicos y recursos, lo que limita su capacidad para prosperar. La pobreza, la precariedad, la marginalidad económica y social continúan, hoy por hoy, prevaleciendo en muchas de las zonas rurales de los países de la región, entre ellos, Venezuela.
Aun siendo Venezuela uno de los países más urbanizados de América Latina, la pobreza es un fenómeno predominantemente rural. Según los indicadores de la pobreza, ampliamente reconocidos del Instituto Nacional de Estadística, en cifras absolutas, se ha calculado que hay 286.000 hogares pobres en las zonas rurales, de los cuales 172.000 en situación de pobreza extrema.
Garabato es un asentamiento campesino, ubicado en el municipio Girardot, Cojedes, que no escapa de la realidad que viven las comunidades rurales en el territorio venezolano y forma parte significativa de las cifras mencionadas anteriormente. La población garabateña está acostumbrada a un estilo de vida muy diferente al que se vive en la ciudades, deben lidiar diariamente con las dificultades que se presentan en el campo, como la ausencia de servicios básicos, centros de asistencia médica, infraestructuras deterioradas, presencia de animales peligrosos, entre otros.
Uno de los elementos que afectan las zonas rurales del país es el desmejoramiento o en algunos casos, la inexistencia de servicios públicos. En el caso de Garabato, no poseen ningún tipo de servicios públicos, es por eso que, deben realizar grandes esfuerzos para poder obtener por sus medios todos estos recursos que son de suma importancia para el ser humano. Bajo un sol inclemente y altas temperaturas, semanalmente deben buscar leña para poder cocinar y a través de un proceso de bombeo manual extraer agua de los suelos para almacenarla.
Asimismo, no cuentan con espacios adecuados para realizar su aseo personal, y en caso de alguna emergencia médica no disponen de centros asistenciales cercanos por lo que tienen que viajar dos horas hasta el ambulatorio más próximo a la población ubicado en Guanarito, Estado Portuguesa.
Por otro lado, el sistema educativo en Garabato enfrenta múltiples debilidades. Los niños deben recorrer a diario un trayecto de aproximadamente dos horas para acudir a sus actividades escolares, dado que solo existen dos escuelas y se encuentran distantes de sus viviendas. La infraestructura física de estos centros educativos están en mal estado y el personal docente resulta insuficiente por lo que el pensum de estudio no se cumple en su totalidad.
Según un informe de la Encuesta de Condiciones de Vida, aproximadamente el 30% de los niños en zonas rurales de Venezuela no asiste a la escuela de manera regular por deserción escolar o la asistencia es intermitente por la falta de transporte, trabajo juvenil, entre otras razones.
Garabato no solo es un asentamiento campesino; esta comunidad refleja la lucha y la esperanza en medio de las dificultades. Cada amanecer trae consigo el eco del arduo trabajo de sus habitantes, quienes, a pesar de las limitaciones, continúan apostando a este lugar. La vida en Garabato es un testimonio del espíritu humano que se niega a rendirse, donde la solidaridad y el esfuerzo colectivo son el motor que impulsa a esta comunidad hacia un futuro mejor. En un mundo que ignora las voces de las comunidades rurales, Garabato recuerda que detrás de cada cifra hay historias de valentía y dignidad que merecen ser escuchadas y valoradas.
Garabato: Historias Olvidadas es un reportaje multimedia que se adentra en la vida cotidiana de los habitantes de esta comunidad rural, donde exponemos la realidad actual que enfrentan, y los desafíos significativos como la escasez de alimentos, el acceso limitado a la educación y la falta de infraestructura tecnológica.
Ofrecemos una experiencia inmersiva, emocional y reveladora sobre la vida en los asentamientos campesinos de Venezuela. En cuatro capítulos de ocho minutos cada uno, podrás entender desde enfoques distintos, la razón por la que a pesar de estar alejados de la civilización, también deben ser tomados en cuenta para mejorar sus condiciones de vida.
